Soluciones especializadas
en la limpieza de depósitos y maquinaria vinícola
El Cremor Tártaro Natural de la línea Easyclean es un bitartrato potásico de origen 100% europeo, obtenido únicamente a partir de depósitos tartáricos formados durante la elaboración del vino. Su proceso, —realizado íntegramente en Europa— garantiza una pureza real del 100%, sin mezclas ni materia prima de procedencias menos controladas.
Disponible en sacos de 25 kg, es la solución de referencia para quienes buscan un cremor tártaro de alta pureza, origen certificado y resultados completamente fiables.
EFICACIA PROBADA
ESPECIAL PARA BODEGAS
Su finura y su color excepcionalmente blanco es indicativo de su elevada calidad y de la ausencia de impurezas. A diferencia de ciertos productos importados, cuya elaboración no asegura una purificación completa, este cremor tártaro ofrece una gran estabilidad y un rendimiento técnico superior.
En el ámbito enológico, se utiliza para la estabilización tartárica en los vinos, acelerando la cristalización y precipitación de tartratos durante la estabilización tartárica en frío, aportando eficiencia y seguridad al proceso.
Además, cumple con estándares de calidad farmacopea, lo que acredita su nivel máximo de pureza y lo hace adecuado para aplicaciones que requieren exigencia química estricta, incluida la industria farmacéutica.
Datos Técnicos
Preguntas frecuentes
En enología, el cremor tártaro se utiliza como agente de nucleación en los procesos de estabilización tartárica en frío, una etapa clave para evitar la aparición de cristales en las botellas una vez el vino está comercializado. Durante esta estabilización, el vino se enfría a temperaturas próximas a su punto de congelación para favorecer que los tartratos disueltos precipiten. La adición de cremor tártaro acelera notablemente este proceso, ya que sus partículas actúan como núcleos sobre los que los cristales pueden formarse con mayor rapidez y de manera controlada.
Al mejorar la velocidad y la regularidad de la cristalización, se consigue una precipitación más completa, lo que reduce de forma significativa el tiempo necesario para la estabilización. Además, aumenta la eficiencia del tratamiento y disminuye el riesgo de que queden tartratos residuales que puedan aparecer posteriormente en la botella. Por ello, el cremor tártaro es un recurso técnico esencial para bodegas que buscan seguridad, eficacia y estabilidad final en sus vinos.
El cremor tártaro de Innerqlin se distingue por su origen exclusivamente europeo, lo que asegura un control total sobre la calidad de la materia prima utilizada. Su proceso de producción y refinado garantiza una pureza real del 100%, sin mezclas ni añadidos, ofreciendo un producto completamente limpio, estable y químicamente fiable.
Otra característica diferenciadora es su color excepcionalmente blanco, indicador directo de un refinado preciso y de la ausencia de impurezas. Este nivel de blancura no es habitual en cremor tártaro de procedencias menos controladas, donde pueden persistir restos orgánicos o minerales que afectan al rendimiento y a la homogeneidad del producto.
Su calidad grado farmacopea certifica que cumple estándares de máximo rigor, acordes con industrias que requieren una exigencia química elevada. En conjunto, estas características sitúan al cremor tártaro de Innerqlin como una opción superior para aplicaciones enológicas y técnicas donde la pureza y la estabilidad son esenciales.
El cremor tártaro de Innerqlin se presenta en un formato profesional de saco de 25 kg, diseñado específicamente para facilitar su manejo, almacenamiento y uso en procesos enológicos. Este formato garantiza una conservación óptima del producto, evitando la entrada de humedad y manteniendo intacta su pureza y estabilidad.
Los sacos están fabricados con materiales resistentes y adecuados para uso industrial, permitiendo una manipulación segura tanto en bodega como en entornos técnicos donde se requiera precisión y limpieza. Además, el formato de 25 kg es el estándar más eficiente para operaciones enológicas, ya que ofrece una cantidad suficiente para tratamientos de estabilización tartárica sin generar excesos ni fraccionamientos que puedan comprometer la integridad del producto.
Gracias a este formato único, el cremor tártaro se integra fácilmente en los diferentes protocolos de preparación, dosificación y aplicación, asegurando un uso práctico, eficaz y totalmente alineado con las necesidades técnicas de las bodegas.
Polígono Industrial
El Mallatón, C/A, P14
31579 – Cárcar, Navarra