Soluciones especializadas
en la limpieza de depósitos y maquinaria vinícola
EFICACIA PROBADA
ESPECIAL PARA BODEGAS
REDUCCIÓN HUELLA ECOLÓGICA
Datos Técnicos
Preguntas frecuentes
La fórmula líquida de Ácido Tartárico representa una innovación significativa en los procesos de corrección de pH en la elaboración del vino. Su formato líquido mejora notablemente la disolución y mezcla del ácido tartárico, garantizando una regulación homogénea del pH en todo el volumen, independientemente del tamaño del depósito. Uno de los principales beneficios de esta presentación TARTATIC 50, es la posibilidad de una dosificación precisa, lo que permite optimizar el consumo de ácido tartárico al utilizar solo la cantidad necesaria. Esta precisión evita el desperdicio y mejora la eficiencia del proceso. Además, su aplicación es versátil: puede añadirse directamente a las uvas en las tolvas de recepción o en cualquier otra etapa del proceso de vinificación.
La fórmula líquida también contribuye a reducir los tiempos de aplicación, facilitando un ajuste rápido del pH. Su compatibilidad con sistemas de dosificación automatizados permite una integración sencilla en líneas de producción modernas, aumentando aún más la precisión y el aprovechamiento del producto.
Desde el punto de vista operativo, esta solución mejora notablemente la seguridad y comodidad de los trabajadores. Al eliminar la necesidad de manipular sacos pesados, como ocurre con el ácido tartárico en polvo, se reducen riesgos ergonómicos y se evita la inhalación de polvo potencialmente dañino.
INNERQLIN ofrece esta fórmula líquida en varios formatos adaptados a distintas necesidades productivas: garrafas de 25 litros, contenedores IBC/GRG de 1.000 litros y cisternas para operaciones de gran escala. Esta presentación no solo resuelve muchas de las limitaciones del formato sólido, sino que además aporta valor añadido mediante una aplicación más eficiente, segura y automatizable, lo que la convierte en una opción ideal para bodegas de cualquier tamaño.
Más información sobre TARTATIC 50
El ácido tartárico líquido es una solución acuosa concentrada del ácido L(+) tartárico, un compuesto orgánico natural presente en muchas frutas, especialmente en la uva. En su forma líquida, como ocurre con TARTARIC 50, se presenta como un líquido cristalino, incoloro o ligeramente amarillento, inodoro y de sabor intensamente ácido.
En el sector enológico, el ácido tartárico es fundamental para regular la acidez de mostos y vinos durante su elaboración. Ajustar la acidez es clave tanto para equilibrar el sabor —aportando frescura y vivacidad al vino— como para estabilizar su color y prevenir la proliferación de microorganismos indeseados que podrían afectar la calidad del producto final. Además, una acidez adecuada influye en la sensación en boca y en la longevidad del vino durante su almacenamiento y envejecimiento.
La ventaja principal del ácido tartárico en solución líquida frente a su forma en polvo radica en su facilidad de uso: se disuelve de manera inmediata y homogénea en el vino o mosto, evitando residuos sólidos que suelen quedar en los depósitos cuando se utiliza en polvo. Esto no solo optimiza el rendimiento del producto, sino que también reduce los costes asociados a su aplicación y limpieza.
Además de su uso en enología, el ácido tartárico líquido también puede emplearse en otras industrias alimentarias como acidulante o estabilizante, siempre respetando las normativas específicas para cada aplicación.
TARTARIC 50 ofrece importantes ventajas frente al uso tradicional del ácido tartárico en polvo, especialmente en la industria enológica, donde cada detalle del proceso puede influir en la calidad y coste final del vino.
Una de sus principales ventajas es su facilidad de manejo y aplicación. Al presentarse en forma líquida, TARTARIC 50 se dosifica con precisión y se mezcla de forma instantánea y homogénea en el mosto o vino, asegurando una distribución uniforme del ácido tartárico en todo el volumen tratado. En cambio, el ácido tartárico en polvo requiere un proceso de disolución previo, que puede resultar costoso en tiempo y mano de obra, y no siempre garantiza una integración total en el producto.
Otra ventaja significativa es la eliminación de residuos. Cuando se utiliza ácido tartárico en polvo, es habitual que queden sedimentos en el fondo de los depósitos, lo que implica pérdidas de producto y, por tanto, un incremento en el coste efectivo de la acidificación. Con TARTARIC 50, se logra un aprovechamiento total de la dosis añadida, optimizando la inversión realizada.
Además, su presentación líquida facilita la automatización del proceso, permitiendo su aplicación mediante bombas dosificadoras, algo que contribuye a mayor seguridad, eficiencia y control en bodegas o plantas de producción.
Por último, TARTARIC 50 ayuda a reducir costes operativos asociados al tiempo de preparación, limpieza de depósitos y manipulación de sólidos, resultando una solución más práctica y rentable para los profesionales del sector.
TARTARIC 50 contiene ácido L(+) tartárico (E-334) en una concentración de 500 gramos por litro (g/L) disuelto en agua. Esto significa que cada litro de TARTARIC 50 aporta medio kilo de ácido tartárico puro, lo que lo convierte en un producto altamente concentrado y eficiente para ajustar la acidez en mostos y vinos.
Gracias a esta concentración, se requieren volúmenes relativamente bajos para alcanzar la corrección deseada de acidez, facilitando el cálculo de las dosis necesarias y optimizando el espacio de almacenamiento en bodega o planta. Además, al estar en solución líquida, asegura una disolución instantánea y homogénea, evitando pérdidas de producto y residuos sólidos que pueden quedar cuando se utiliza ácido tartárico en polvo.
La concentración de 500 g/L de TARTARIC 50 ofrece una solución práctica y eficaz para enólogos y técnicos que buscan precisión y eficiencia en el control de la acidez de sus productos.
TARTARIC 50, el ácido tartárico líquido de Innerqlin, está disponible en distintos formatos para adaptarse a las necesidades de bodegas, productores y empresas del sector enológico. Actualmente, se comercializa principalmente en garrafas de 25 litros y en contenedores de 1.000 litros (IBC). Estos formatos permiten tanto el uso en pequeñas producciones como en procesos industriales de mayor envergadura.
Las garrafas de 25 litros son ideales para bodegas medianas o pequeñas, o para aquellos casos en los que se necesita flexibilidad en la dosificación o menores volúmenes de producto. Son fáciles de manejar, almacenar y transportar, y resultan prácticas para operaciones manuales o semi-automatizadas.
Por su parte, los contenedores de 1.000 litros están pensados para bodegas grandes o plantas industriales, donde se requiere un uso intensivo y constante del producto. Estos envases permiten optimizar espacio, reducir costes logísticos y facilitar la integración del producto en sistemas de dosificación automática.
Además, si un cliente tiene necesidades específicas de volumen o tipo de envase, es posible consultar opciones personalizadas. En Innerqlin trabajamos para ofrecer soluciones adaptadas, asegurando siempre la calidad y seguridad en el almacenamiento y transporte del producto.
Así, TARTARIC 50 de Innerqlin ofrece versatilidad y comodidad para todo tipo de proyectos enológicos.
TARTARIC 50, formulado a base de ácido tartárico líquido, debe almacenarse siempre en su envase original, correctamente cerrado, para preservar sus propiedades y evitar cualquier tipo de contaminación externa. El área de almacenamiento debe ser limpia, seca y bien ventilada, protegida de la luz solar directa y alejada de fuentes de calor o ignición. Es imprescindible mantener el producto dentro de un rango de temperatura comprendido entre 15 °C y 25 °C, ya que temperaturas fuera de este intervalo pueden afectar a la estabilidad del ácido tartárico líquido y a su eficacia como corrector de acidez en vinos y mostos.
También se debe evitar el almacenamiento en ambientes con presencia de olores fuertes, puesto que el ácido tartárico líquido puede absorberlos, comprometiendo su calidad. No se recomienda almacenarlo junto a productos químicos agresivos, disolventes u otras sustancias volátiles.
Una vez abierto el envase, TARTARIC 50 debe utilizarse lo antes posible. Aunque el producto no contiene conservantes, una correcta conservación y un cierre adecuado tras cada uso reducen el riesgo de contaminación y aseguran un rendimiento óptimo.
El producto se suministra en contenedores de 1.000 litros y garrafas de 25 litros, por lo que es aconsejable contar con un espacio adaptado que permita un almacenamiento seguro y una manipulación adecuada del ácido tartárico líquido, garantizando así su calidad durante toda su vida útil.El ácido tartárico se utiliza en la elaboración del vino para corregir y ajustar la acidez de mostos y vinos, mejorando su equilibrio organoléptico, estabilidad y frescura. En el caso de TARTARIC 50, formulado como ácido tartárico líquido, su presentación facilita una aplicación precisa, homogénea y totalmente aprovechable, evitando las pérdidas habituales asociadas al uso de ácido tartárico en polvo.
La adición debe realizarse directamente sobre el mosto o el vino a tratar, calculando previamente la dosis total necesaria en función del nivel de corrección de acidez requerido. Es fundamental añadir la cantidad completa al volumen total del producto, asegurando una correcta homogeneización. Para ello, se recomienda la aplicación mediante bomba dosificadora, ya que favorece un reparto uniforme del ácido tartárico líquido en todo el depósito.
El ácido tartárico puede emplearse durante distintas fases de la elaboración, tanto en mosto como en vino, siempre respetando la normativa vigente y las buenas prácticas enológicas. Tras la adición, es aconsejable realizar un control analítico de la acidez para verificar que se ha alcanzado el ajuste deseado.
El uso adecuado del ácido tartárico en el vino contribuye a mejorar la estabilidad, la frescura y la expresión aromática del producto final, garantizando una mayor calidad enológica.
La dosificación de ácido tartárico en el vino o mosto debe realizarse de forma precisa y controlada, ya que una corrección inadecuada puede afectar al equilibrio final del producto. Antes de la adición, es imprescindible realizar un análisis previo de la acidez total y del pH para determinar la cantidad de ácido tartárico necesaria según el objetivo enológico y el tipo de vino o mosto a tratar.
En el caso del uso de ácido tartárico líquido, como TARTARIC 50, la dosificación resulta más sencilla y exacta que con formatos sólidos. Una vez calculada la dosis total, esta debe añadirse al volumen completo de vino o mosto, garantizando una homogeneización perfecta. La incorporación mediante bomba dosificadora es especialmente recomendable, ya que asegura un reparto uniforme del producto y evita concentraciones locales de acidez.
La adición puede realizarse durante la elaboración del mosto o sobre el vino, siempre conforme a la legislación vigente y a las buenas prácticas enológicas. Tras la dosificación, se aconseja efectuar un nuevo control analítico para comprobar que la corrección de acidez alcanzada es la deseada.
Una dosificación correcta del ácido tartárico mejora la estabilidad, la frescura y el equilibrio sensorial del vino, contribuyendo a un resultado final de mayor calidad.Polígono Industrial
El Mallatón, C/A, P14
31579 – Cárcar, Navarra